En entornos laborales de alta temperatura, los trabajadores están muy expuestos a riesgos de estrés por calor. La exposición prolongada al calor excesivo puede provocar fatiga, mareos, reducción de la concentración y disminución de la eficiencia en el trabajo. Mantener una temperatura corporal estable es esencial para un funcionamiento seguro y continuo en lugares de trabajo industriales y al aire libre.
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